La Fundación Mario Maya y la Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Gitanas KAMIRA expresan su solidaridad.
El 23 de Febrero del 2009 Robika Csorba de tan solo cuatro años y su padre Robert Csorba fueron asesinados en un ataque racista en Tatárszentgyörgy, Hungría. Estos tristes acontecimientos sucedieron hacia las 4 am cuando la casa fue incendiada por un grupo de racistas violentos, lo que obligó a Robert Csorba a tomar a su hijo en brazos y salir desesperadamente de la casa para escapar de las llamas. En ese momento, los dos fueron abatidos a disparos y fallecieron al instante.
Este ataque se enmarcaba en la ola de violencia anti-gitana que entre 2008 y 2009 se cobró en Hungría seis victimas y múltiples heridos, todos de etnia gitana. A este balance hay que añadir la cantidad de familias que quedaron desoladas.
«A día de hoy -18 meses después de la matanza-, aún sigo considerando el suicidio. No puedo sacármelo de la cabeza… Varias veces fui a las vías del tren. Es muy difícil para mí, para mi esposa y toda la familia «, comenta József H., padre de la joven gitana que fue apuñalada hasta morir en Fényeslitke en junio de 2008.1
La Fundación Mario Maya –a través de su Área de Derechos Humanos- y la Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Gitanas KAMIRA quieren sumarse a los homenajes que en esta triste fecha están teniendo lugar en 140 lugares en Hungría y 11 ciudades del mundo. Ambas entidades manifiestan asimismo su compromiso por una Europa libre de discriminación y violencia.
Informe de Amnistía Internacional
http://www.amnesty.at/uploads/tx_amnesty/Violent_attacks_against_Roma_in_Hungary_report_w eb.pdf