Una vez contactado con las familias afectadas, la FEDERACIÓN KAMIRA ha presentado denuncia ante los hechos ocurridos en Peal de Becerro, desde el pasado 17 de julio, que pueden ser constitutivos no sólo de un delito de odio del art. 510 del código penal con la agravante de antigitanismo, sino también de un delito de daños, amenazas y un delito de coacciones a algunas familias gitanas que residían en dicha localidad y que se han visto obligadas a salir del pueblo atemorizadas ante la violencia desatada de algunos/as vecinos/as de dicha localidad y alrededores.
Desde Kamira hacemos una llamada al cumplimiento de la legalidad, al imperio de la ley que debe aplicarse por igual para todos y todas. De la misma manera que hemos condenado el homicidio de joven Álvaro Soto, también condenamos la violencia desatada contra estas familias, con hijos/as menores que han tenido que abandonar sus casas. En un Estado de Derecho la responsabilidad es individual, no familiar o étnica y por este motivo no puede culparse a toda una familia o familias de los hechos cometidos por una persona.
Solicitamos a las autoridades competentes que realicen las investigaciones necesarias para el esclarecimiento de estos hechos delictivos y pedimos soluciones urgentes para estas familias que están en situación de absoluto desamparo, a la vez que hacemos un llamamiento para el restablecimiento de la convivencia y tolerancia que debe imperar en nuestra sociedad.