Ermi Flores Cortés tiene 16 años, ha acabado el ciclo de Secundaria en el instituto San Álvaro y el próximo mes de septiembre va a cursar el ciclo medio de Estética y Belleza en el instituto El Tablero de Córdoba. Ermi es una de las 26 estudiantes que han participado en el programa de educación Cumpliendo sueños romaníes, que desarrolla la Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Gitanas Kamira.

Para reconocer a todos estos alumnos de etnia gitana que han logrado superar el ciclo de Secundaria o que han promocionado de Primaria, la fundación ha organizado un homenaje a su esfuerzo en el Rectorado de la Universidad de Córdoba. Una cita con la que «hemos hecho un reconocimiento por haber superado las dificultades y para que sigan estudiando», según ha expuesto la presidenta de la citada federación, Carmen Santiago, quien ha mostrado su orgullo con todo el alumnado.

Santiago ha destacado «lo importantes que es perserverar» a pesar de las dificultades y la importancia de acabar los estudios y ha detallado que el programa cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Córdoba, la Delegación de Educación de la Junta y el Instituto Andaluz de la Mujer. «Sin formación no hay igualdad de oportunidades», ha anotado.

El citado programa cuenta con varias mediadoras que trabajan con estudiantes de centros escolares ubicados en barrios desfavorecidos de la capital cordobeses. Ellas se encargan de hacer un seguimiento con los menores, al tiempo que organizan clases de refuerzo, orientación y apoyo escolar, además de actividades extraescolares, que se prolongan durante el verano.

Gracias a este trabajo, pero también a la perseverancia del alumnado y la implicación de las familias, este curso han sido 26 menores los que han conseguido promocionar de Primaria a Secundaria y también acabar este curso el ciclo de Educación Superior, que les sirve para poder seguir estudiando cursos superiores, como Bachillerato o Formación Profesional. Estos menores han realizado esta formación en los colegios Albolafia, Jerónimo Luis de Cabrera, Duque de Rivas, además de los institutos San Álvaro y Averroes.

Entre ellos, Ermi, la primera de tres hermanas de diez y ocho años a quienes quiere dar ejemplo. «Estoy muy contenta y muy orgullosa», ha relatado, al tiempo que ha reconocido que este año «ha sido duro». Eso si, ha confesado que la asignatura de Matemáticas es la que le ha costado más de la cuenta, pero la ha superado gracias al apoyo del profesorado. La joven ha anotado también que para su matriculación en el ciclo de FP ha contado con la ayuda constante de  la fundación Kamira «porque no tenía ni idea de cómo hacer la matrícula».

Sin embargo, ésta no ha sido la única ayuda que le ha brindado la fundación, ya que también ha indicado que ha contado con su apoyo porque «no quería seguir estudiando porque tengo muchos deberes en casa». Por eso, tiene un buen consejo para sus hermanas, a quienes ha pedido que sigan estudiando porque «todo es posible y estoy muy contenta de mi raza gitana».

(EL DÍA DE CÓRDOBA)